Tareas del jardín en Octubre

En octubre, tenemos que tener muy en cuenta las bajadas de las temperaturas, se pueden dar las primeras heladas. Es por ello, que deberemos de proteger las plantas más sensibles como los geranios o fucsias, cubriéndolas por las noches con bolsas de plástico, sacos o metiéndolas al interior.

Será momento de asegurarnos que nuestros tiestos y recipientes estén bien sujetos. Si es necesario, los ataremos con ganchos para jardineras, las colocaremos en soportes o las colgaremos en una malla de alambre haciéndolas más decorativas.

Sacaremos de la tierra los bulbos de verano y limpiaremos bien las malas hierbas antes de plantar las siguientes.

Durante este mes podremos plantar los bulbos que florecerán en primavera (tulipanes, narcisos) o plantas bienales, como los alhelís. Aunque estas plantas aguantan bien las bajas temperaturas, siempre les vendrá bien un buen acolchado de compost o paja. Para que arraiguen pronto, será positivo regar de forma copiosa los días siguientes a la plantación, pero sin encharcar el terreno, de forma ligera, pero a menudo.

Si no lo hemos hecho con anterioridad, regeneraremos el césped resembrando las zonas secas y dañadas por el sol y calor del verano, abonando primero la superficie. Si vemos que tiene problemas de musgo, aplicaremos productos para ayudarlo y lo airearemos para evitar que se vuelva impermeable.

Si tenemos vivaces demasiado grandes, las desenterraremos para poder dividirlos y plantarlos de nuevo ya que todavía el suelo está suficientemente caliente para que las raíces arraiguen adecuadamente.

Iremos finalizando la recolección de manzanas y peras y empezando las de los kiwis y membrillos. También tendremos higos a diario y recolectaremos los frutos secos, nueces, castañas…

Recogeremos las hojas que empiezan a caer al suelo con frecuencia, utilizándolas para hacer compost.

A las plantas de interior les eliminaremos las flores secas y hojas amarillas, reduciremos los riegos y les añadiremos las últimas dosis de abono.

En el caso de tener estanque, lo cubriremos con una red para recoger las hojas caídas. Lo limpiaremos a fondo y seguiremos cuidándolo durante el otoño, para impedir la acificación en los meses invernales y evitar las algas en la primavera. Quitaremos el material orgánico del fondo del estanque y los laterales los puedes limpiar barriendo con una escoba. Es momento de trasplantar y aclarar las zonas muy pobladas, dividiendo las acuáticas más viejas y volviendo a plantar las mejores partes.